martes, 2 de abril de 2013

Alejandro Alfaro: "Ya era hora que saliera en la portada de los periódicos por mis goles"

Alejandro Alfaro (La Palma del Condado, Huelva, 1986) siente que los focos le apuntan por primera vez por su aportación futbolística y no por la polémica que generó su fichaje en el Consejo de Administración del club. El delantero rojillo, que vuelve a sentirse "importante" sobre el césped, atiende con su habitual sonrisa a DIARIO de MALLORCA en Son Bibiloni. Por fin tiene motivos para exhibirla.


–Su protagonismo en las últimas semanas no es casualidad.

–No lo es. Estoy recogiendo los frutos de mi trabajo, hacía tiempo que estaba esperando mi oportunidad y por fin me ha llegado. He pasado malos momentos en los que no jugaba, pero he seguido trabajando igual y por fin me ha llegado.
–¿Qué ha cambiado?

–Particularmente ha cambiado todo. Antes no jugaba nada, apenas contaba para el míster y ahora sí que me siento importante y me ha dado confianza y continuidad. Y eso es lo máximo.
–Ha pasado de la noche con Caparrós al día con Manzano.

–Totalmente, he pasado de negro a blanco. No tenía ninguna importancia para el equipo, apenas acumulaba minutos y no contaba para el míster. Con otro entrenador hay otra dinámica, otra propuesta y me está dando continuidad.
–Nunca había sido importante con la camiseta del Mallorca.

–Eso es obvio. Cuando llegué al Mallorca, que fue a última hora, sí que tuve minutos en los primeros partidos, me llegué a sentir importante y con el cambio de entrenador [de Laudrup a Caparrós] pasé a un segundo e incluso a un tercer plano hasta hace muy poco. Con Manzano he vuelto a tener una oportunidad.
–¿Por qué no triunfó con Joaquín Caparrós?

–A toro pasado no es fácil hablar. Para triunfar hay que jugar y por mi parte lo di todo entrenando y luego el míster es el que decide. En muchas fases el equipo estuvo bien y no tuve continuidad.
–¿Tenía buena relación personal con él?

–Sí, nunca tuve ningún problema. El trato era bueno con todo el cuerpo técnico. Cada uno tiene sus preferencias y a mí me tocó vivir la cara fea del fútbol y ahora estoy viviendo la otra.
–En el partido de Copa del Rey en Sevilla le sustituyó nada más marcar un gol. Eso no es muy habitual.

–Y me enfadé. Uno que no juega, que llega la Copa del Rey para tener una oportunidad, justo cuando habíamos dado la vuelta al marcador y había marcado me quitó a los tres minutos. Claro que me mosqueé. Pensé que quizá me reservaba para la Liga pero después no jugué.
–¿Ha llegado a perder la ilusión por jugar?

–No, eso jamás. El que me conoce sabe que soy una persona constante, humilde y trabajadora, y que sabe que esto cambia mucho en el fútbol, como se ha podido ver. He sido perseverante en mi trabajo. He venido con una sonrisa a trabajar cada día a pesar de los malos momentos. He luchado por tener un puesto y aportar cosas al equipo. Después hay entrenadores que te dejan hacerlo y otros que no.
–Le ha demostrado a Caparrós que se equivocaba con usted.

–Yo lo que quería era tener minutos y aprovecharlos. No era fácil después de haber sido tan criticado por los pocos minutos que he jugado. No tuve continuidad y lo que tenía que hacer era reivindicarme, porque los que jugamos arriba lo tenemos que hacer todavía más. Ahora me están saliendo las cosas a nivel personal.
–¿Qué debe pensar Caparrós ahora?
–No lo sé ni lo he pensado. Yo sé lo que pienso yo y ahora estoy centrado en el equipo con la labor que tenemos de mantener al equipo en Primera. Tenemos que disfrutar del momento.
–Vaya asociación que ha creado con Gio.

–Es que es muy fácil entenderse con él. Tiene una calidad impresionante y lo está demostrando cada domingo. Pero con los demás compañeros también me entiendo muy bien.
–Manzano le da total libertad a Gio y usted debe estar más fijo.

–Cada uno tiene su función. Él es el más desequilibrante de la plantilla y le liberamos de tareas defensivas, mientras que a Víctor y a mí nos toca ayudar más en las bandas para que cuando robemos el balón Gio esté más fresquito para crear peligro. Lo importante es que todos sepamos cuál es nuestra función para que el equipo sea el beneficiado.
–Se ha comparado su habilidad para aprovecharse de los rechaces con la que tenía Raúl en el Real Madrid.

–Sí, eso me lo han dicho bastante durante la semana. Lo cierto es que hay que estar ahí. Quizá en otro momento sí que no cogía el balón cuando me caía cerca. Tengo que aprovechar mi estado de gracia en beneficio mío y en el del equipo. Ojalá hasta el final de la Liga pueda marcar cinco más, aunque solo sea empujándola.
–Será difícil que olvide la noche del triunfo en la Liga ante el Sevilla con sus dos goles.

–Fue un día muy importante, pero no solo por mí sino por todos. Llevábamos cinco meses sin ganar en casa, necesitábamos romper esa recha y habíamos ganado en Granada. El campo se llenó, el ambiente era muy bonito, era el partido en el que nos metíamos en la Liga o nos quedábamos otra semana más esperando. El equipo respondió, y a nivel personal metí los dos goles, que sirvieron para conseguir los tres puntos y, además, contra mi ex equipo.
–Cada gol que marca señala al cielo con las dos manos.

–Se lo dedico a mi padre, siempre luchó para que estuviera allí y los momentos buenos van para él porque seguro que me está viendo desde el cielo.
–¿Le llamaron muchos amigos sevillistas?

–Sí, me llamaron muchos amigos de Sevilla y de Huelva, pero los de siempre. Y los que son del Sevilla se fastidiaron porque había perdido su equipo pero se alegraban por mí porque me quieren.
–¿Qué es lo que se le ha hecho más duro durante su ostracismo?

–Hay que ser muy fuerte mentalmente porque ves cosas con las que no estás de acuerdo y tienes que callarte la boca y seguir trabajando y ser humilde. La solución es venir cada día con más ganas y demostrarle al míster que te mereces un hueco. Rodearte de la gente que te apoya en los momentos malos y no perder la fe.
–¿La polémica que generó su fichaje le ha afectado en el césped?

–Fue un cúmulo de circunstancias porque cuando surgió todo eso era una época en la que yo no estaba jugando. Si eso llega a salir en un momento en el que estás jugando y marcando goles seguro que no se habla. Si rindes deportivamente tu fichaje está justificado y seguro que no se hubiera armado todo ese revuelo ni se hubiera hablado de tantas tonterías. Intenté abstraerme de todo, aunque llega a afectar verte más en los periódicos por temas extradeportivos que deportivos.
–Por fin ha salido en las portadas de los diarios por su rendimiento.

–Sí, para eso me firmaron. Ya era hora después de un año y pico que saliera en la portada por los goles. Compré todos los periódicos del día siguiente para disfrutar del momento.
–En la pretemporada en Holanda dijo que se sentía en deuda con la afición del Mallorca. Lo está solucionando.

–Siempre dije que me sentía en deuda porque era el primer autocrítico con mi rendimiento, aunque tuviera pocos minutos. Pero necesitaba confianza y minutos para que se me pudiera juzgar de verdad. Ahora quiero devolverle toda esa confianza que depositó en mí el Mallorca, Serra Ferrer y la afición con alegría, juego y goles.
–¿La reacción del equipo es definitiva?

–Sí, porque ya incluso antes de las victorias contra Granada y Sevilla ya habíamos hecho buenos partidos y el equipo había dado otra imagen contra el Valencia y el Getafe. Fueron derrotas muy dolorosas, pero la actitud, imagen y juego ya era otro. Y lo bueno es que estas dos victorias nos han enganchado.
–¿Qué les ha aportado Gregorio Manzano?

–Nos ha dado confianza y nos ha transmitido tranquilidad. Hemos recuperado la autoestima y ha hecho que nos sintamos valorados porque esta plantilla es la que va a sacar las cosas adelante. Se le conoce muy bien aquí después de tantos años y ya se sabe cuál es su filosofía.
–El vestuario está confiado.

–Sí, pero ya desde mucho antes de que se ganaran estos dos partidos. Nosotros vemos a los otros equipos y sabemos que aquí tenemos una buena plantilla, pero faltaba demostrarlo y sumar puntos. Ahora ya confiamos mucho más porque estamos más cerca.
–¿Se ha adaptado a la isla?
–Sí, totalmente. Desde el primer día hemos estado muy contentos, aunque a nivel deportivo no me fueran bien las cosas. Nos hemos integrado al club, a la gente y a la ciudad. Ojalá conociera más lugares de la isla pero con un bebé se nos hacía muy difícil. Ahora que ya está más mayorcita podremos hacer más cosas.
–¿Qué hace en su tiempo libre?

–Disfrutar de mi familia. Me gusta ir a dar una vueltecita por Palma y conocer lugares. Antes me gustaba mucho ir al cine, pero con la niña ya no puedo.
-¿Quién ganará la Liga, la Champions y cuál es su futbolista favorito del campeonato?

-La Liga está finiquitada desde hace mucho tiempo para el Barcelona porque lleva mucha ventaja. Veo muy abierta la Champions aunque después a un partido o una eliminatoria puede suceder cualquier cosa con expulsiones y penaltis. ¿Jugadores? Messi y Ronaldo son espectaculares, pero a mí el que más me gusta es Iniesta.